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	<title>Yerba Buena archivos - Problemas del agua</title>
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	<description>Análisis de la historia, actualidad y futuro de todos los problemas del agua en Tucumán y Argentina.</description>
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	<title>Yerba Buena archivos - Problemas del agua</title>
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		<title>Las inundaciones son un problema cultural &#8211; El caso Yerba Buena, Tucumán. Argentina</title>
		<link>https://problemasdelagua.com.ar/las-inundaciones-son-un-problema-cultural-el-caso-yerba-buena-tucuman-argentina/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Franklin Adler]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Apr 2016 13:54:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Las inundaciones en Tucumán]]></category>
		<category><![CDATA[inundaciones]]></category>
		<category><![CDATA[planificación]]></category>
		<category><![CDATA[Yerba Buena]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>LAS INUNDACIONES SON UN PROBLEMA CULTURAL El caso de Yerba Buena, provincia de Tucumán, Argentina Cuando se habla de los problemas de inundaciones que ocurren en gran...</p>
<p>La entrada <a href="https://problemasdelagua.com.ar/las-inundaciones-son-un-problema-cultural-el-caso-yerba-buena-tucuman-argentina/">Las inundaciones son un problema cultural &#8211; El caso Yerba Buena, Tucumán. Argentina</a> se publicó primero en <a href="https://problemasdelagua.com.ar">Problemas del agua</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>LAS INUNDACIONES SON UN PROBLEMA CULTURAL</strong><br />
<strong>El caso de Yerba Buena, provincia de Tucumán, Argentina</strong></p>
<p>Cuando se habla de los problemas de inundaciones que ocurren en gran parte de la provincia de Tucumán (en realidad también de muchas otras regiones de la Argentina), tanto en áreas urbanas como rurales, muchos las imputan al controvertido tema del cambio climático. A ese enfoque adhieren fervientemente organizaciones ambientalistas en búsqueda de “nobles causas” por las cuales luchar, diversos científicos interesados en obtener fondos disponibles para sus programas de investigación, algunos medios de comunicación ansiosos de “estar en la onda” y, en general, gente ansiosa por recitar libretos de moda.</p>
<p>No es propósito de este trabajo discutir la incidencia de un cambio climático en las inundaciones que se registran en la provincia, en la región o en el país. Este autor ya manifestó en otros trabajos que hasta el momento no existe información fehaciente que el clima (al menos las lluvias) muestre alguna tendencia sostenida que explique los problemas de inundaciones ocurridos en las últimas décadas. Más aún, recientemente hemos soportado alternancias de sequías importantes con importantes episodios de inundaciones que hicieron temblar (no mucho) a gobernantes y enfurecer a la población afectada.</p>
<p>Es bastante sabido que cuando cae la lluvia sobre un territorio en estado natural, la cantidad de agua que se absorbe en el suelo, se evapora hacia el aire o escurre sobre la superficie depende de la cantidad de vegetación, del tipo de suelo (más o menos permeable) y de la pendiente o inclinación del terreno. Cuando la actividad humana altera lo natural, deforestando, cultivando o edificando, se produce incremento de la parte que escurre y se va acumulando en su camino hacia zonas más bajas. Cuando ello adquiere suficiente envergadura se producen las inundaciones, las que pueden ser en campos cultivados o en zonas urbanizadas. Cuando las aguas acumuladas llegan a los arroyos y luego a los ríos se generan las crecidas que elevan los niveles del agua y pueden provocar desbordes y erosión de márgenes y fondo, afectando a poblaciones e instalaciones ribereñas y obras de infraestructura como puentes, ductos diversos, etc.</p>
<p>El crecimiento demográfico producido en los territorios donde hay población desde la época de la colonización de la Argentina, se vio fuertemente incrementado en el siglo XX, por el desarrollo agrícola y ganadero que significó la inserción de la Argentina en la economía mundial y por los procesos de migración campo-ciudad que provocaron enormes expansiones urbanas. Hoy, la población urbana es alrededor del 90% de la población total del país.</p>
<p>Como es ya conocido, en la gran mayoría de las ciudades argentinas su crecimiento ha sido caótico, sin planificación ni respeto a reglas básicas de urbanización, aun cuando existieran. Según los niveles socioeconómicos, diversos fueron los aportes a ese desorden. Los niveles más bajos produjeron urbanizaciones espontáneas, usualmente basadas en la usurpación de tierras de bajo valor por su situación de vulnerabilidad, como riberas de ríos, zonas de vías férreas y caminos, terrenos deprimidos, tierras fiscales, etc. En los más altos, la agresividad de los negocios inmobiliarios creó formas nuevas de irracionalidad urbana, como los countries y barrios cerrados, ajenos a todo interés por un desarrollo racional, al amparo de lábiles legislaciones y venalidad o desinterés de políticos y gobernantes. En zonas con bellezas naturales o de valor turístico, se ocuparon espacios fluviales irresponsablemente. En el medio, la política de viviendas del Estado, motorizada por los “institutos provinciales de la vivienda” contribuyó con la falta total de planificación del crecimiento, la elección de espacios de bajo costo y situación desfavorable y la omisión total de infraestructura troncal de drenaje pluvial. Los municipios y estados provinciales tampoco se ocuparon en crear infraestructura de evacuación pluvial que facilitara el manejo de los crecientes caudales que la urbanización generaba. Apenas si impusieron el trazado de las expansiones. En particular durante este siglo, la preocupación del Estado fue “dar vivienda”, sin importar la calidad del hábitat ni las condiciones ambientales.</p>
<p>Así, el acompañamiento del crecimiento urbano con obras de infraestructura de evacuación pluvial en la Argentina fue escaso a nulo. Contribuyeron a ello las altas inversiones necesarias y la baja “rentabilidad política” de obras que “no se ven”. El crecimiento de los problemas de inundaciones es, en general, progresivo, y la población misma no suele tomar conciencia de ello hasta no sufrirlos de modo impactante. En La Plata, en ocasión de la elaboración de un presupuesto participativo con la opinión de la población (se encuestó nada menos que a 51000 vecinos) antes de las trágicas inundaciones de abril de 2013, nadie propuso asignar partidas a obras hidráulicas (Diario Perfil, 7 de abril de 2013). El costo fue luego más de cincuenta muertos, 58.582 propiedades afectadas (el 25 por ciento del acervo inmobiliario del partido), 135.037 habitantes en situación crítica y otros 210.463 afectados indirectamente por pérdida de bienes como rodados, inmuebles, afectación de su lugar de trabajo y comercio.</p>
<p>Es así entonces que, como dijo Antonio E. Brailovsky (diario La Nación 03-04-2013), se trata de una “lenta construcción social de un desastre”. Las inundaciones son mayormente el resultado de esa construcción cultural de una sociedad carente de sentido de la previsión, caracterizada por la desorganización y la anomia. Los extremos climáticos más allá de los registros históricos rara vez son los responsables. Simplemente, la sociedad se vuelve inexorablemente vulnerable y en algún momento llega la eclosión de los problemas acumulados lentamente.</p>
<p><strong>El caso Yerba Buena, Tucumán</strong></p>
<p>La provincia de Tucumán no escapa a la caracterización realizada en lo hasta aquí expuesto. Más bien es un ejemplo elocuente de todo ello.</p>
<p>En su columna “Esperando la tormenta” del diario La Gaceta (Tucumán) del 17/10/2015, el periodista Roberto Delgado expone sobre el desordenado crecimiento de las urbanizaciones en Yerba Buena, en el piedemonte de la Sierra de San Javier y su grave impacto sobre las inundaciones en ese municipio, que se trasladan también hacia el ámbito capitalino al colapsar el Canal Sur, obra destinada originalmente a crear un cinturón protector de la gran ciudad. Señala el trabajo sobre la gran cantidad de emprendimientos privados bajo los formatos de barrios cerrados y countries, productos de una imparable carrera lanzada por inversores inmobiliarios. El área más buscada para las urbanizaciones es el piedemonte, desde Tafí Viejo al norte hasta San Pablo al sur.</p>
<p>Sin tomar en cuenta las razones que sustentan la fiebre de los barrios cerrados (nada que ver con la hidráulica, como es de imaginar), es fácil avizorar progresivas complicaciones en materia de evacuación de las aguas pluviales de las zonas urbanas, las que aumentan drásticamente por impermeabilización de los suelos y por aumento de la velocidad de concentración y circulación por las calles que se abren y pavimentan. Los cuerpos receptores finales: Canales Cainzo-Las Piedras, Yerba Buena y Sur han sido desbordados en forma repetida en este siglo y resultaron destruidos por las correntadas y por errores de concepción, construcción y falta de mantenimiento.</p>
<p>Existe en Yerba Buena un Código de Ordenamiento Urbano desde 1994 (Ordenanza 613/94). En él se establecieron tres zonas: roja, amarilla y verde (teoría del semáforo), en las cuales se regulan construcciones que implican una carga ambiental según la peligrosidad. En la zona roja, el piedemonte, por su fuerte pendiente, susceptibilidad a la erosión de los suelos y la existencia de mayor cobertura vegetal, se restringe fuertemente la construcción y el uso del suelo. En el otro extremo, la zona verde, hay mayor libertad para las construcciones.</p>
<p>Si bien el código mencionado es oscuro y ambiguo en ciertas definiciones (además de su pésimo tipografiado y pobre redacción, lo menos grave), establece algunos principios básicos a respetar en materia de urbanización. Muy poco de ello se cumplió. Mediante diversas ordenanzas, fue objeto de ampliaciones, modificaciones y de distintos actos de excepción.</p>
<p>Ante diversas falencias y críticas que se realizaron al Código de Ordenamiento de 1994 (se adujo que “carecía de la unidad y coherencia necesaria”), en el año 2005 (gestión Martinez Zavalía) se planteó la elaboración de un Plan Regulador con una visión general en cuanto a la planificación. El propósito no llegó a concretarse.</p>
<p>En el año 2007 el intendente municipal Daniel Toledo hizo aprobar por un Concejo Deliberante, totalmente afín y obediente, la ordenanza 1600 por la que se derogó la 1374 que establecía que las urbanizaciones especiales debían ser aprobadas por el HCD. Con ello la facultad de aprobación quedó en manos exclusivas del intendente. Esto se revirtió recién en 2016, con el cambio de gobierno municipal.</p>
<p>La presión inmobiliaria, en búsqueda de crecimiento con la modalidad de countries y barrios cerrados para sectores sociales con niveles económicos medios a altos, sensibilizados por la creciente e imparable inseguridad, buscó urbanizar zonas agrícolas de atractiva ubicación, sin importar los riesgos para el conjunto urbano. Así se produjo la expansión hacia el piedemonte, a pesar de que el Código de 1994 lo restringía o prohibía. El auge sojero de la primera década del siglo favoreció las inversiones inmobiliarias en esas tierras con la mejor ubicación dentro del conglomerado del Gran San Miguel de Tucumán, además de los nuevos ricos que surgieron de la abundancia económica y la corrupción política de la época.</p>
<p>Yerba Buena es un caso singular también porque no puede afirmarse taxativamente que no hubo intento de planificación en materia de infraestructura pluvial urbana. En el año 2002, un grupo profesional externo a la Universidad Nacional de Tucumán, pero arropado por ésta, fue contratado por la Secretaría de Obras Públicas de la provincia y financiado por el Consejo Federal de Inversiones para elaborar el “Plan director para la sistematización de las quebradas del flanco oriental de la Sierra de San Javier y actualización del sistema de desagües”. En este trabajo se efectuaron estudios sobre las cuencas que descargan hacia el Este de la Sierra, en el área de Tafí Viejo, Yerba Buena y S.M. de Tucumán. Su informe final se entregó en el año 2006 y sirvió para dar pautas para el diseño de algunas obras que se proyectaron a posteriori, como el Canal La Rinconada y el Canal Tafí. En realidad, el Plan Director mencionado configuró un balance de situación después de la planificación de la consultora Decio Costanzi en la década de los 60, luego de cuarenta años transcurridos, con las obras realizadas, la nueva realidad urbana y periurbana y los serios problemas de funcionamiento ocurridos en los sistemas de desagüe pluvial, de los cuales se derivaron líneas directrices para el futuro. No trató específicamente la situación interna de Yerba Buena sino las obras protectoras y colectoras pluviales, como los canales Yerba Buena, Cainzo-Las Piedras, San José y Canal Sur.</p>
<p>Luego, en 2006, se llevó a cabo un Plan Director de Desagües Pluviales específico para Yerba Buena, financiado por el Ministerio de Economía de la Nación. En este plan, que decía apoyarse en las recomendaciones del elaborado por la Universidad, se plantearon diversos colectores pluviales, pero no respetó una recomendación importante cual era de no enviar más caudales pluviales al Canal Sur, ya superado reiteradamente en su capacidad de conducirlos, en diversos episodios que lo transformaron en un grave peligro urbano en ocasión de tormentas intensas. De ese plan surgieron las obras del “Colector del Bulevar 9 de Julio”, actualmente en construcción, y del colector “Solano Vera-San Luis”, recientemente licitado y en proceso de adjudicación.</p>
<p>Este autor formuló diversas objeciones al mencionado plan director de Yerba Buena, tanto en lo que se refería a la concepción estratégica de conjunto como al diseño ingenieril de las obras. Tales objeciones fueron elevadas a la Intendencia como al HCD pero no recibieron consideración. Sobre la base de esas objeciones se planteó que las mencionadas obras no producirían el resultado esperado, corriéndose el riesgo de ser muy elevadas inversiones con muy pobres beneficios.</p>
<p>El plan fue producto de la elaboración de unos pocos profesionales. Tratándose de obras estratégicas, cuyos efectos se prevén para muchas décadas y determinan el futuro urbano, debió ser de sana visión política del gobernante someter el plan y los proyectos a la opinión de otros expertos e instituciones, que podrían haber enriquecido el plan y haber detectado omisiones, debilidades o falencias, corregibles desde temprano. Nada de ello se hizo y, con gran soberbia, el intendente Toledo se embarcó en implementar las obras que le parecieron de mayor rédito político (el Colector del Bulevar 9 de Julio). El mal asesoramiento del plan, omitió indicar que era fundamental respetar un orden de ejecución para lograr los resultados perseguidos. Tal colector es uno de los últimos que se deben ejecutar, no el primero.</p>
<p><strong>En conclusión</strong></p>
<p>El caso de Yerba Buena, desarrollado como ejemplo, pone en evidencia la aseveración de que “las  inundaciones son una consecuencia cultural” de la incapacidad de previsión del conjunto social para afrontar el desarrollo hacia el futuro. Esta ciudad, habitada por sectores sociales sumamente diferenciados en lo económico, muestra, a pesar de contar con una parte importante de población con alto nivel de ingreso y educativo, una histórica indiferencia hacia el espacio común y hacia la conformación de una ciudad basada en principios originales de cercanía a la vida integrada a la naturaleza. Su crecimiento caótico y anómico, sustentado en el principio de la voracidad inmobiliaria, fue el resultado lógico de tal indiferencia, sumada a los intereses políticos totalmente miopes y mezquinos. El espacio urbano ya fue casi totalmente copado y cualquier introducción de pautas de racionalidad en el uso de ese espacio choca ya con inamovibles derechos adquiridos, muchos de ellos fruto de violaciones toleradas de las reglamentaciones urbanas. La mediocridad de la clase política local, más ocupada en manejos de muy bajo vuelo y con fines electoralistas, nunca tuvo, entendió ni se interesó en una visión estratégica de la ciudad futura.</p>
<p>Es posible aseverar así que Yerba Buena es una hermosa oportunidad perdida por las propias falencias de sus habitantes y sus representantes.</p>
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		<title>Drenaje pluvial de Yerba Buena (Tucumán, Argentina). Análisis febrero de 2016 (ante una nueva gestión municipal)</title>
		<link>https://problemasdelagua.com.ar/drenaje-pluvial-de-yerba-buena-tucuman-argentina-analisis-febrero-de-2016-ante-una-nueva-gestion-municipal/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Franklin Adler]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 12 Apr 2016 00:42:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Las inundaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Las inundaciones en Tucumán]]></category>
		<category><![CDATA[bulevar 9 de julio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>DRENAJE PLUVIAL URBANO PLANTEO DE OBJETIVOS BÁSICOS PARA YERBA BUENA (Tucumán, Argentina) Febrero de 2016 El presente texto traduce las opiniones personales del autor, transformadas en recomendaciones...</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>DRENAJE PLUVIAL URBANO</strong><br />
<strong>PLANTEO DE OBJETIVOS BÁSICOS PARA YERBA BUENA</strong> <strong>(Tucumán, Argentina)</strong><br />
Febrero de 2016</p>
<p>El presente texto traduce las opiniones personales del autor, transformadas en recomendaciones para una política aplicable al municipio de Yerba Buena para afrontar los problemas de manejo de aguas pluviales urbanas, considerados de fuerte incidencia en la vida y las posibilidades de desarrollo de la ciudad. Fue redactado entre diciembre de 2015 y febrero de 2016, aunque no fue presentado a las nuevas autoridades municipales. La síntesis se apoya en las experiencias del autor desarrolladas en el ámbito del municipio de Yerba Buena y como Jefe dela Comisión de Desagües Pluviales en la Dirección de Obras Públicas de la Municipalidad de S.M. de Tucumán (1990-1996).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>UBICACIÓN</strong></p>
<p>El Municipio de Yerba Buena se ubica al oeste del municipio de San Miguel de Tucumán, capital de la provincia homónima. Tiene una extensión de 10 km2 y una población de 70.000 habitantes. Se extiende en el espacio entre la Capital y el pie de la Sierra de San Javier. Constituye un área históricamente considerada como “ciudad jardín”, por su naturaleza esencialmente residencial con alta presencia de espacios verdes, pero sometida a un fuerte crecimiento urbano acompañado por la eliminación de esos pulmones de vegetación y un desarrollo inmobiliario caótico y sin acompañamiento de infraestructura de drenaje pluvial.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>PUNTOS DE PARTIDA</strong></p>
<p>Lamentablemente, es inevitable aplicar, para cualquier gestión de gobierno que se inicia, el justificativo de “la pesada herencia recibida”. No se trata de endilgar al gobierno saliente la culpabilidad de todos los problemas actuales. En realidad la situación presente es el resultado de muchas décadas y gobiernos en los que Yerba Buena creció en modo caótico, sin planificación, a pulsos de iniciativas y pretensiones de los particulares, con gobiernos desinteresados en el ordenamiento de la urbanización, incapaces de aplicar normativas e ignorantes de las consecuencias acumulativas de todos esos procederes. El resultado, desde el problema de las aguas pluviales, es la acumulación de grandes caudales en las calzadas, la irrupción en las propiedades privadas, la inhibición de la circulación vehicular y peatonal, las inundaciones de zonas bajas habitadas, el deterioro de la infraestructura (pavimentos, puentes, alcantarillas, redes de agua y cloacas), el alto costo de reconstrucción y mantenimiento, etc.</p>
<p>Desandar tan irracional camino es lógicamente inviable, puesto que la ciudad conformada hasta aquí ya se consolidó en configuraciones irreversibles (por ejemplo, su amanzanamiento y los anchos de calles). Cabe entonces analizar cuáles son las políticas aplicables hacia el futuro para corregir o mitigar los aspectos negativos de la ciudad en materia de drenaje, por una parte, y ordenar el crecimiento futuro sobre pautas y normas que eviten la repetición y/o agravamiento de los problemas ya generados históricamente.</p>
<p>Con su crecimiento caótico en las últimas décadas, Yerba Buena desaprovechó la oportunidad de contar con una situación favorable, al tratarse de un espacio originalmente virgen para la planificación urbana.</p>
<p>Existe un Código de Planeamiento que, si bien dista de ser óptimo, fue sistemáticamente ignorado o violado con anuencia u omisión de las autoridades.</p>
<p>El crecimiento urbano fue presidido por inversiones en grandes emprendimientos tipo shopping, countries, barrios privados y barrios masivos del IPVDU que establecieron una realidad corsé sobre el crecimiento y desarrollo futuro de YB, condicionando además fuertemente la resolución de muchos problemas, como accesibilidad, enlaces viales, redes de desagües pluviales, etc.</p>
<p>En el verano de 2015 hizo eclosión la suma acumulada de problemas de imprevisión, crecimiento desordenado, falta de obras de infraestructura de drenaje pluvial y deterioro de la existente. La resultante, además de los daños a la población fue un enorme grado de destrucción de la infraestructura colectora principal. El Canal Sur, el Canal Cainzo y el Canal Yerba Buena fueron superados en su capacidad de conducir aguas y, en partes muy importantes, destruidos.</p>
<p>La infraestructura de drenaje pluvial en el municipio es casi inexistente y las vías de salida de las aguas pluviales son antiguos zanjones que datan de las épocas de una Yerba Buena rural. Una obra nueva como el Colector del Bulevar 9 de Julio (actualmente en construcción), muy importante en su costo, es altamente cuestionable en su concepción y su utilidad será relativa a escasa y hasta contraproducente, como se verá más adelante.</p>
<p>El grado de complejidad de la situación del municipio conduce a la necesidad de tener bien en claro su naturaleza para poder formular una política al respecto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>DESCRIPCIÓN SINTÉTICA DE LA SITUACIÓN DE YERBA BUENA</strong></p>
<p>La ciudad de Yerba Buena es un conglomerado urbano con una población actual de más de 70.000 habitantes (censo 2010). Es un rectángulo de aproximadamente 5 km de longitud este – oeste y 4 km de ancho norte –sur, que fue creciendo las últimas décadas hacia el norte y el sur por sucesivas anexiones.</p>
<p>El territorio es una planicie inclinada de dirección NO-SE que se recuesta sobre el pedemonte de la Sierra de San Javier. Así, la zona edificada tiene fuertes pendientes en esa zona oeste que se suaviza hacia el este. Ello determina la naturaleza de los escurrimientos pluviales (velocidad de concentración, problemas de erosión, etc.)</p>
<p>Luego de la construcción de los canales de desagüe planteados por el plan de Decio Costanzi en los 60, es decir el Cainzo-Las Piedras, el Canal Sur y el Yerba Buena (ver figura 1), el espacio territorial de Yerba Buena quedaba en principio aislado de aportes que bajaban de la Sierra de San Javier y restaba diseñar un sistema de desagüe interno que evacuara las aguas entregándolas a esos cuerpos receptores. Tal sistema de desagüe pluvial se fue armando irregularmente en base a canalizaciones precarias y zanjones que conducen las aguas con muy fuertes limitaciones, escurriendo la mayor parte de las aguas por las calzadas y concentrándose progresivamente hasta descargar en los zanjones y los canales Sur y Yerba Buena.</p>
<p>El principal problema generado por las precipitaciones pluviales en Yerba Buena reside en la falta de manejo de los escurrimientos superficiales que se generan por su acumulación en su recorrido de dirección dominante norte-sur y noroeste-sudeste.</p>
<div id="attachment_1404" style="width: 1310px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-1404" class="wp-image-1404 size-full" src="https://problemasdelagua.com.ar/wp-content/uploads/2016/04/Figura-4-5-001.jpg" alt="Figura 4-5 001" width="1300" height="1680" srcset="https://problemasdelagua.com.ar/wp-content/uploads/2016/04/Figura-4-5-001.jpg 1300w, https://problemasdelagua.com.ar/wp-content/uploads/2016/04/Figura-4-5-001-232x300.jpg 232w, https://problemasdelagua.com.ar/wp-content/uploads/2016/04/Figura-4-5-001-768x992.jpg 768w, https://problemasdelagua.com.ar/wp-content/uploads/2016/04/Figura-4-5-001-792x1024.jpg 792w" sizes="(max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /><p id="caption-attachment-1404" class="wp-caption-text">Figura 1.- Área Metropolitana del Gran S.M. de Tucumán. Principales desagües.</p></div>
<p>No hubo nunca un sistema de desagües pluviales planificado y la red existente fue evolucionando anarquicamente a medida que se producía la expansión urbana. Salvo el pequeño canal de desagüe que va bajo la platabanda central de la Avda. Aconquija, el canal de la calle Saavedra Lamas, ambos revestidos, y el entubamiento en la vereda norte de la Av. Perón, todos los demás son zanjones precarios incluyendo las dos principales vías de salida de desagüe que son el del Boulevar 9 de Julio y el de calle San Luis (figura 2).</p>
<p>Hay varias calles de concentración de aguas como Perú, Salas y Valdez, Uruguay, Aragón, Roca, Reconquista, etc. y las vías colectoras importantes como las Av. Aconquija y Solano Vera terminan recibiendo y conduciendo grandes caudales hacia aquellos cuerpos receptores finales (zanjón del Bulevar 9 de Julio y zanjón San Luis-Canal Yerba Buena respectivamente). Esas dos avenidas son vías principales de acceso a Yerba Buena y nexo con la Capital y el Sur provincial, por lo que en ocasiones de tormentas intensas, además de los trastornos circulatorios urbanos generales por gran cantidad de calles transformadas en canales pluviales, los accesos y salidas de Yerba Buena quedan prácticamente paralizados. La intensa campaña de pavimentación desde el año 2007 aumentó drásticamente la escorrentía superficial a un punto tal que no son necesarias lluvias muy intensas para que se pongan de manifiesto los anegamientos de las calzadas y las serias dificultades de circulación interna.</p>
<div id="attachment_1406" style="width: 1310px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-1406" class="wp-image-1406 size-full" src="https://problemasdelagua.com.ar/wp-content/uploads/2016/04/Figura-4-22.jpg" alt="Figura 4-22" width="1300" height="915" srcset="https://problemasdelagua.com.ar/wp-content/uploads/2016/04/Figura-4-22.jpg 1300w, https://problemasdelagua.com.ar/wp-content/uploads/2016/04/Figura-4-22-300x211.jpg 300w, https://problemasdelagua.com.ar/wp-content/uploads/2016/04/Figura-4-22-768x541.jpg 768w, https://problemasdelagua.com.ar/wp-content/uploads/2016/04/Figura-4-22-1024x721.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /><p id="caption-attachment-1406" class="wp-caption-text">Figura 2 – Vías actuales de desagüe pluvial de Yerba Buena.</p></div>
<p>Son canales revestidos solamente el Yerba Buena, Horco Molle, Saavedra Lamas y Sur. Los demás son zanjones naturales o remanentes de obras destruidas. Por Av. Aconquija va, bajo platabanda, un pequeño canal de muy escasa capacidad de conducción.</p>
<p>Históricamente, el drenaje urbano no fue considerado entre las obras de infraestructura prioritarias para este municipio. Escasas obras de infraestructura se hicieron para desaguar barrios específicos con situaciones críticas (caso barrios Portal del Cerro, Horco Molle, etc.) y la más significativa es el desagüe en el flanco norte de la Av. Perón, construido en ocasión de la construcción de esa arteria, como medio para desaguar la misma y sectores aledaños de futura urbanización. Por diversos problemas de diseño y construcción tales obras son en general deficientes en solucionar los problemas, presentándose frecuentemente acumulaciones de caudales y anegamientos que ponen en evidencia esas fallas. Demás está decir que los zanjones de drenaje en general tienen muy escasa conservación y se encuentran enmalezados o con acumulaciones de basuras y escombros, a lo que se suman obras de acceso a propiedades que estrechan u obstruyen el flujo, reduciéndose drasticamente su capacidad de evacuación de caudales.</p>
<p><strong>PLAN DIRECTOR DE DRENAJE PLUVIAL DE YERBA BUENA</strong></p>
<p>En el año 2006 se elaboró el Plan Director de Drenaje Pluvial de Yerba Buena. En él se planteó un conjunto de colectores de desagüe pluvial con descarga, en su gran mayoría, al Canal Sur. Sólo uno descargaría al canal Yerba Buena, que también entrega finalmente al Canal Sur.</p>
<p>Quien esto escribe formuló diversas advertencias sobre errores estratégicos en el citado plan. Ellas fueron planteadas en diversas ocasiones y en particular en ocasión de decidirse la construcción del Colector del Bulevar 9 de Julio. Si bien no es conducente detallar aquí las ocasiones en que se dieron las objeciones, merece señalarse cuales fueron éstas. Puede accederse a copia de la presentación en el link “Yerba Buena-Presentación por el Colector Pluvial del Bulevar 9 de Julio”. Brevemente las exponemos:</p>
<p>1. Objeción de enviar la mayor parte de los colectores de desagüe hacia el Canal Sur. Este gran colector, concebido para protección de la capital frente a los aportes que bajan de la Sierra de San Javier y que atraviesan el área pedemontana urbanizada desde Tafí Viejo hasta San Pablo, ha evidenciado no sólo que es insuficiente en su capacidad sino que ha sufrido un enorme grado de destrucción, casi imposible ya de detener con las tareas de reparación que se realizan como trabajos de emergencia. Sobrecargar una obra insuficiente es evidentemente una mala decisión estratégica, a menos que se reformule totalmente la ingeniería del Canal Sur, aumentando drásticamente su capacidad de conducción de caudales. Sin dudas, ello conlleva la necesidad de importantes inversiones, pero antes de ello, un meduloso estudio sobre las mejores opciones estratégicas.<br />
2. Descargas al Canal Sur. No se tuvo en cuenta que este cuerpo receptor principal, al escurrir frecuentemente con plena capacidad (máximo nivel del agua), provocará remansos en todos los colectores que entregan a él, en particular al del Bulevar 9 de Julio actualmente en construcción, impidiendo su descarga y provocando desbordes dentro del ámbito de Yerba Buena.<br />
3. Orden de prioridad de las obras. En el Plan Director se plantearon diversas obras de desagüe que colectarán aguas que se van acumulando en su escurrimiento general norte-sur y noroeste-sudeste, desde Av. Perón hasta el canal Yerba Buena. Se definieron las cuencas de aporte para cada una de ellas y se dimensionaron las obras para captar y conducir los caudales correspondientes a cada cuenca (ver en link citado anteriormente croquis gráfico al respecto).<br />
Para que ello funcione, se deben construir las obras en un cierto orden; de lo contrario, ellas reciben caudales superiores a los que se tomaron para diseño y por tanto colapsan sin prestar el servicio o utilidad esperada. Tal orden racional de prioridades de ejecución no existió en el Plan Director. Como resultado, se decidió iniciar por el colector del Bulevar 9 de Julio, siendo esa obra la de último lugar en la secuencia lógica. Se cometieron los mismos errores ocurridos en el ejido de la capital, que constituyen fracasos históricos que, lamentablemente, no se aquilataron.<br />
4. Efectos en la primera obra encarada.- Como resultado de lo antedicho, la primera obra encarada, el colector del Bulevar 9 de Julio, constituye una mala decisión en materia de planeamiento de manejo de aguas pluviales en el ámbito urbano de Yerba Buena. Recibirá mucha más agua que la que tiene prevista, no podrá descargar adecuadamente en el canal Sur, y por tanto no resolverá los problemas de inundaciones que se pretende afrontar.</p>
<p>Como corolario de lo expuesto, la principal crítica de la que es pasible la administración Toledo (2007-2015), que tomó la decisión de su construcción, no deriva esencialmente de los errores de planeamiento e ingeniería (un intendente no tiene porqué dominar esas materias), sino de haberse embarcado en obras de gran impacto urbano, de alcance estratégico, sin otro asesoramiento que el de sólo un profesional, sin haber sometido las propuestas de largo plazo al análisis y evaluación de instituciones que podían haber oficiado como organismos de control y aval para tan importantes decisiones, que pautarán la vida urbana de Yerba Buena por muchas décadas hacia el futuro. Puede agregarse como grave la falta de previsión de la Administración en organizarse para hacerse cargo de una obra muy importante que requerirá un servicio de operación y mantenimiento, capacidad de la que se carece actualmente.</p>
<p>Finalmente, cabe tener en cuenta la falencia puesta en evidencia por los organismos gestores de la financiación de la obra (Norte Grande Hídrico y BID), quienes auditan técnicamente los proyectos a financiar y a los cuales, aparentemente, pasaron desapercibidos los importantes aspectos comentados.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>PROPUESTA DE ACCIONES PARA LA NUEVA GESTIÓN MUNICIPAL 2015-2019</strong></p>
<p>En breves párrafos se sintetizan sugerencias de lineamientos estratégicos que, a juicio de quién escribe, convendría tener en cuenta para encarar una acción municipal eficaz sobre un tema complejo y dificultoso para la ciudad.</p>
<p>Es bien sabido que la ciudad de Yerba Buena, al igual que todas las ciudades de la provincia, carece de capacidad económica para afrontar las obras públicas necesarias para el manejo de los problemas de las aguas pluviales del ejido. Sin soporte del gobierno Provincial y de planes nacionales no será factible lograr la construcción de las obras. Sólo le cabe entonces al Municipio estudiar a fondo las obras necesarias para solucionar los problemas, prever las necesidades futuras, planificar las soluciones y establecer las normativas requeridas para regular el crecimiento de la ciudad, desencadenante de los agravamientos acumulativos de los problemas de escurrimientos de las aguas de lluvias.</p>
<p><em><strong>A.- Revisión del Plan Director de Desagües Pluviales del Gran S.M. de Tucumán</strong></em></p>
<p>Objetivos: Revisar los principios de planeamiento de las redes, el crecimiento real de las ciudades, la real hidrología para diseño, los proyectos de ingeniería de las obras a la luz de la destrucción ocurrida, el orden de ejecución de las obras planteadas y las acciones no estructurales necesarias.<br />
Revisión de la calidad técnica de los proyectos ya elaborados.</p>
<p>Esta tarea, imperiosa a todas luces, debe consistir en requerir del Gobierno Provincial que se encare la revisión del sistema general de desagüe del conglomerado Gran San Miguel de Tucumán, compuesto por los canales Norte, Sur, Cainzo-Las Piedras, San José y Yerba Buena. Como ya se dijo, ese sistema ya evidenció reiteradas veces su insuficiencia y, a su vez, sufrió un grado de destrucción tal que amerita evaluar lo que es necesario corregir y mejorar antes de la reconstrucción.<br />
Esta revisión es altamente necesaria ya que la problemática afecta a varios municipios (Capital, Las Talitas, Tafí Viejo y Yerba Buena).</p>
<p>En lo que al sistema de colectores pluviales internos de Yerba Buena compete, los cambios que se planteen en los cuerpos receptores principales mencionados incidirán en su reformulación.</p>
<p>Se deberá gestionar ante las autoridades provinciales con jurisdicción en el sistema general de desagües (Secretaría de Obras Públicas y Dirección Provincial del Agua) la realización de los estu-<br />
dios y proyectos de reformulación de ese sistema general, procurando preservar el derecho de participación de la Municipalidad de Yerba Buena en las decisiones que surgieren.</p>
<p><em><strong>B.- Obras dentro del área del municipio</strong></em></p>
<p>El municipio debe resolver en primera instancia los aspectos cuestionables del Plan Director y encarar las obras que resulten del mismo con un ritmo sostenido de inversiones, por lo que deberá inexorablemente recurrir al apoyo del gobierno provincial y gestionar fondos nacionales y/o internacionales. Resolver la red interna de la ciudad está atado a resolver la capacidad de los cuerpos receptores troncales, de jurisdicción provincial (canales Sud, Cainzo-Las Piedras y Yerba Buena).</p>
<p>Las escasas obras de desagüe existentes en la actualidad dentro de la ciudad son casi irrelevantes en su desempeño frente al gran crecimiento que se dio en las últimas décadas. Algunas pequeñas mejoras en la captación de agua de calzadas puede acometerse en el colector por avenida Perón, que resultaron muy ineficientes por su mala ingeniería. En diversos canales o zanjones, mejorar las captaciones y su capacidad implica trasladar los problemas a otras partes de la ciudad, ya que en realidad no tienen cuerpos de agua a dónde entregar los caudales (ejemplo Saavedra Lamas).</p>
<p><em><strong>C.- Obra Colector del Bulevar 9 de Julio</strong></em></p>
<p>Principio: Involucrar al Municipio en la supervisión de la calidad de la obra y evaluar posibilidades correctivas dentro del marco del contrato. El Municipio deberá hacerse cargo del mantenimiento y la operación de la obra una vez concluida. Ello debería ser razón suficiente para plantear su derecho a involucrarse, de modo de evitar a tiempo los eventuales problemas futuros que se originen en defectos de proyecto y de construcción.</p>
<p>Esta obra, si bien prevista en el Plan Director, como ya se dijo, debería haber sido encarada en último término dentro del conjunto de obras previsto en el plan. A raíz de ello, una vez concluida y entrada en servicio, no prestará la utilidad esperada puesto que recibirá aguas pluviales de una cuenca de aporte mucho mayor a la que se definió para el proyecto. Asimismo, tiene el error de concepción de entregar sus aguas al Canal Sur, el que frecuentemente se colma en su capacidad e impedirá la descarga del Colector del Bulevar. La consecuencia de ello será que, por efecto remanso, este colector entrará en presión varios cientos de metros a lo largo del bulevar y no tendrá capacidad de conducción de caudales, ocasionando emergencia de aguas hacia la calzada y falta de captación de la que vendrá por ellas.</p>
<ul>
<li>Evaluar las atribuciones del Municipio según las estipulaciones del préstamo BID y del Contrato de Obra.</li>
<li>Solicitar a la Secretaría de Obras Públicas de la Municipalidad y de la Provincia, la Inspección de Obras, etc., copia del proyecto y del contrato. También de los libros de Órdenes de<br />
Servicio y de Notas de Pedido.</li>
<li>Sobre la base de la información obtenida, evaluar la posibilidad de adoptar medidas correctivas para mitigar al menos las insuficiencias de la obra.</li>
</ul>
<p><em><strong>D.- Obra Colector Solano Vera-San Luis</strong></em></p>
<p>Principio: Tratar de asegurar la participación de la Municipalidad en el control de calidad y planificación de las obras y en lo referente a la ocupación del espacio público, interferencia con otras redes, reorganización del tránsito. Evaluar el proyecto licitado para detectar eventuales aspectos que pudieren ser mejorados o corregidos.</p>
<ul>
<li>Pedir Pliego Licitatorio a la SEOP, municipal y provincial, NOA Hídrico, etc.</li>
<li>Analizar calidad del proyecto y modelo de contrato.</li>
<li>Buscar de tomar conocimiento del proceso de evaluación de propuestas licitatorias y evaluar la marcha probable del contrato. Tener presente de que todo hecho inconveniente que incida en la calidad operativa de la obra y en su eficaz desempeño deberá ser afrontado por el Municipio.</li>
</ul>
<p><em><strong>E.- Formulación de un Código de Drenaje Pluvial Urbano.</strong></em></p>
<p>Principio: Establecer normativa para iniciar un proceso de ordenamiento urbano que tienda a controlar y limitar los aspectos negativos de la acumulación de aguas pluviales en el ambiente urbano de Yerba Buena, haciendo confluir acciones públicas y privadas que permitan manejar el problema a futuro.</p>
<ul>
<li>Elaboración del Código de Drenaje Pluvial Urbano.</li>
<li>Tratamiento y puesta en vigencia por el H. Concejo Deliberante.</li>
</ul>
<p><em><strong>F.- Creación del Departamento de Drenaje Pluvial Urbano</strong></em></p>
<p>Tendrá como misiones:</p>
<ul>
<li>Elaborar los planes y proyectos de drenaje pluvial en el área urbana actual y sus futuras expansiones.</li>
<li>Planificar y establecer pautas para el manejo de las aguas pluviales dentro del ámbito municipal.</li>
<li>Aprobar los proyectos de manejo de aguas pluviales de los emprendimientos privados y de los planes de vivienda oficiales.</li>
<li>Operar las redes de desagües pluviales y hacerse cargo de su conservación y mantenimiento.</li>
<li>Velar por el cumplimiento del Código de Drenaje Pluvial Urbano.</li>
<li>Asesorar al ejecutivo Municipal en todo lo referente a la temática de drenaje pluvial en el ámbito municipal. En particular sobre normativas sobre aspectos urbanos y edilicios que puedan formar parte de la mitigación de los fenómenos de las aguas pluviales (usos del suelo, retenciones en parcelas, etc.).</li>
</ul>
<p>Ing. Franklin J. Adler</p>
<p>La entrada <a href="https://problemasdelagua.com.ar/drenaje-pluvial-de-yerba-buena-tucuman-argentina-analisis-febrero-de-2016-ante-una-nueva-gestion-municipal/">Drenaje pluvial de Yerba Buena (Tucumán, Argentina). Análisis febrero de 2016 (ante una nueva gestión municipal)</a> se publicó primero en <a href="https://problemasdelagua.com.ar">Problemas del agua</a>.</p>
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